Hay cosas y experiencias en la vida que por alguna razón las probamos una vez, nos encantan y sin saber por qué no las volvemos a repetir...
Algo así nos ocurrió con las tortitas; son sencillas, ricas y muy fáciles de hacer.
La primera vez, mi hermana las devoró como si no existiese nada más rico en el mundo y a pesar de que siempre que se acuerda me las pide, nunca llego a hacérselas... pero eso ya se ha acabado!!!
Hoy, gracias a Pecando con Eva ya puede disfrutar de sus tortitas!!!







